¿Y si el secreto del progreso no fuera gastar más, sino ahorrar más para invertir mejor?

Imagine un país empobrecido, endeudado y con sus jóvenes emigrando por falta de oportunidades. No hablo de la Guatemala de hoy, sino de la Irlanda de los años ochenta. En lugar de seguir gastando lo que no tenía, Irlanda cambió de rumbo: bajó impuestos —incluyendo una tasa corporativa récord del 12.5 %—, recortó el gasto improductivo y […]