Ni caudillo ni partido: República.

Alisa Zinóvievna Rosenbaum tenía doce años cuando la revolución bolchevique llegó a Petrogrado. Vio cómo el Estado confiscaba su casa de habitación y el negocio de su padre, un farmacéutico que había construido su vida con trabajo propio. No hubo indemnización, no hubo proceso, no hubo apelación posible. La Constitución soviética de 1918 lo había […]